Cuando hace calor, contamos con varias formas de refrescarnos: quitarnos una capa de ropa, buscar un lugar con aire acondicionado o tomar un vaso de agua fresca.
Para los perros, en cambio, la situación es un poco más complicada.
A diferencia de los humanos, apenas sudan. Para regular la temperatura corporal, recurren principalmente al jadeo. Una estrategia eficaz… hasta cierto punto.
Los cachorros, los perros mayores, las razas de hocico chato o los animales con determinadas enfermedades suelen ser más sensibles al calor. Pero, en realidad, cuando las temperaturas son muy altas, todos los perros pueden verse afectados.
Uno de los problemas es que no siempre son conscientes de que están a punto de sobrecalentarse.
Afortunadamente, algunas medidas sencillas pueden marcar una gran diferencia:
💧 Deja siempre agua fresca a su disposición y cámbiala varias veces al día si es necesario.
🌳 Prioriza los paseos a primera hora de la mañana o al final de la tarde. A mediodía, el suelo puede estar muy caliente para las almohadillas de las patas. Un buen truco consiste en apoyar la mano en el suelo durante siete segundos: si resulta demasiado caliente, probablemente también lo sea para el perro.
🏡 Ofrécele un lugar fresco y a la sombra donde descansar. A algunos perros les gusta estar al sol, pero eso no significa que puedan permanecer allí mucho tiempo sin riesgo. Las alfombrillas refrescantes, las toallas húmedas o incluso una pequeña piscina de agua pueden ayudarles a sobrellevar mejor el calor intenso.
🎾 Por último, adapta las actividades a las condiciones meteorológicas. En los días más calurosos, sustituye las largas sesiones de juego por actividades más tranquilas. Incluso una alfombrilla para lamer rellena de comida guardada en la nevera puede ofrecer a tu perro un entretenimiento refrescante y muy apreciado. Además, la comida puede ser una buena aliada para favorecer la hidratación del perro cuando hace calor.
Una vez conocidos estos pequeños trucos, lo más importante sigue siendo observar al animal.
Aprender a reconocer cuándo necesita bajar el ritmo, beber agua o simplemente echarse una siesta a la sombra… es clave para disfrutar del verano juntos al máximo.
Un recordatorio importante
No dejes a tu perro solo en el coche, ni siquiera unos minutos con las ventanillas ligeramente bajadas. Cuando hace calor, el interior de un vehículo puede convertirse en un horno en muy poco tiempo, lo que supone un riesgo grave para el animal.